Cojín (09/15)

Eres mi nube bajada

tienes tus estados de ánimo

pliegues, concavidades, silencios de aire

das la forma a los viajes de meditación

que me corresponden.

Te pido que seas una sola con mi cuello

que él ha sostenido mi cabeza y quiere apoyo

tápale su cansancio con afecto y soltura

y manténme despierto en estos últimos momentos

de la jornada.

Eres el silencio de las nubes hecho espuma

estás más cerca de los sentidos

me juego el descanso en tu experiencia

flotas dándole sentido a mi descansar.

Texto día 25/01/16

Están escribiendo con letras crecidas y delgadas, alertando sobre el cotidiano comportamiento social positivista. Es lo más bello lo que poco a poco se va ocultando, a medida que en el camino quedan los esfuerzos de modelar el tiempo con marcas de pasado que nos señalen huellas de polvo cristalizado. Debes saber que la autoconciencia tiene por finalidad conocer estos micro-cosmos controlados. Individualidades sentimentales y materiales que afianzadas deben comenzar por borrar los límites de su protección; debe ser ésa una noble excusa que nos permite demorar una incidencia periférica posterior. Feliz 25.

Stuart Hall, buscando tu Pdf

Una organización requiere de otra organización para poder tener sentido. La segunda organización ya no crea con el pulso, sino con la tijera. En la tijera hay pulso también, pero en el pulso, hay sensación de presente, a inhalación-exhalación de movimiento dialéctico interno. En cada organización, hay reglas internas, por supuesto, pero lo que una entrega con gusto, la siguiente también sirve a un bien mayor. De más está decir que una nueva organización, pero venida de una línea que no tiene relación con la comunidad de estas dos organizaciones nombradas al principio, se adapta hacia la segunda organización. Los que sopesan los significados de lo relatado, tienen más influencia en este momento que en el primer momento de transformación, es decir, a la primera organización. La imitación de la materia en estilo de vida es el modelo dominante, y la misma contemplación de los distintos momentos de transformación de su propia energía de formato propio, le da la habilidad de buscar eterno amparo en representaciones como el anonadamiento, la comprensión y el éxtasis público. Una puesta en escena de propias mezclas orgullosas de su caldillo ideológico pero atenta y receptora a los conceptos diferenciadores de potencial indeterminado. Traer a colación a una hipotética cuarta organización no tendría sentido, pues haría lo mismo que esa tercera organización que llegó directamente a acoplarse al trabajo de la organización número dos. La organización número uno deja de producir, y la organización dos sigue produciendo con organización tres, pero lamentará no haber recibido con anticipación las materias primas realizadas por la organización uno.

Si esto se parece a Cortázar, como el ejemplo de la escalera, es que se están palpando los elementos, hay gravedad, oxígeno, suelo con un leve humo y fondo color negro. Un universo con paredes bien alimentadas de flexibilidad y presentación. La materia de los minerales fue enseñado demasiado tarde, los niños presintieron el engaño de la estructura inculcada. Tan sólo quería retratar la densidad de este cemento. La falta de yeso, arena y escombros con que uno llega a las mentes de los lectores, y esas finas especias de la trampa y la burla sana a sí mismo se dejan rayar en las coincidencias que ordenamos crear en el pasado.

Ahora las borradas de escritos respetan los puntos ocasionales. Las ansias de ciencias se fueron por la ventana del barco mientras poseemos una copia de seguridad en nuestro computador. El afán de escribir blanco sobre blanco (y no color crema claro que eso es echarle la culpa a la humedad ambiente, broma es) y no encontrar fuerzas para avanzar en la trayectoria hasta el decantamiento de la misma, el paso de un momento a otro que pueda reemplazarlo en sentido concluido en el primer momento (o en el segundo, habría que precisar también).

Ya hace tiempo que nos hemos quedados vacíos como los personajes de Hesse. Escribir contando las páginas escritas no debiera ser la mejor manera de comunicarse entre escritor y lectores. Si tuviera que ser íntimo a la hora de escribir, pediría permiso al artículo o párrafo que deba cargar la materia de mi concepción.

Le puse el título a este artículo, y estoy buscando convencerme de que la longitud de los textos es un buena señal de respeto y admiración para el lector.

La promesa de un salto en el tiempo es la reorganización que sincronizamos entre distintas organizaciones para que los diarios sean reemplazados por nuevas noticias y que los anhelos de libertad sean realizados.

Las mismas pocas palabras

El Aire, la Vida, como consumo, nos encuentra debiendo a su contrario.

Somos cada día más bellos y deslocalizados.

De disciplina en disciplina a pasos agigantados.

Las fechas deseadas para el escape normalizado.

La misma duración de la idea ya manejada.

Repetidores de un exhibicionista siglo XX.

Límpienles la balanza, para jugar al equilibrio griego.

Nos ofrecemos la maniobra del interés mutuo.

Mi universo infinito coordenante.

Una influencia local y a los nuestros.

Nos hacemos vivir desde cada cual retina junto con el iris y la córnea.

Jamás palabras soeces que no merezca el invasor.

Una adultez más panteísta.

Voluntariados de sentido.

Los mismos paisajes íntimos para cada discurso interno.

El mismo logro de acabar con una plana.

La desigualdad económica ahora comparada entre individuos.

Ese mal hábito de justificar la corrupción.

Ya no hablas de entendimiento, y sólo hablas de leyes.

Llenar un agujero donde cabe su cabeza.

El sueldo como justificar la presencia.

Empezamos después a arreglar cada cual ronda.

Paradigmas propios, soñadores de la multiplicación.

Quisieran verse más invisibles mientras se sirven sus dedos.

Políticas públicas del mismo potencial que un mapa aéreo.

Diez lucas para conocer a un autor.

Pisar la calle y ya no la vereda.

El grosor del suelo viscoso.

Votar para recordar el sentido de lo creído en ese entonces.

Estudios para hacer transformaciones, y nada más.

El escarabajo de oro de Jung como moneda de cambio.

Los fríos moldes verticales de los conejitos.

Cuando el trabajo cobra sentido.

Recibiste un regalo libre.